Conexión Cielo-Corazón-Tierra

 

Tras una apertura de Registros Akáshicos o una sanación cabe ayudarse diariamente para estar alinead@ en la luz, por ello es muy importante tener constancia y dirección, es decir tener claro que tenemos que ser positiv@s con la intención de buscar soluciones y no más problemas ante cualquier vivencia inesperada que la vida nos regale. El miedo y la rabia nos aleja de la vibración de luz, por ejemplo, en la medida de lo posible debemos alejar estos pensamientos como cualquier pensamiento denso.

Cabe para ello tomar consciencia de nuestro cuerpo físico-mental y emocional y alinearlo con nuestra alma, para ello la conexión diaria Cielo-Tierra ( y o buscar unos minutos de meditación y leer o afirmar decretos positivos que nos ayuden a empezar el día, por ejemplo). La conexión con el sol central nos recarga energéticamente.

Pedir a los guías que nos apoyen a reforzar nuestra aura y que nos ayuden a alinear nuestro eje de forma que los cuerpos físico-mental y emocional también estén alineados y o reforzados (a veces eje y aura se desplazan o bien presentan fisuras o fugas).

 

                           EJERCICIO DE ALINEACIÓN DE CIELO-CORAZON-TIERRA

Primero enclavarte en una columna de luz que vaya desde el centro de la Tierra hasta el sol central de la galaxia. Para ello primero encenderemos una velita (si queremos hacer el ejercicio en la naturaleza o no tenemos vela imaginaremos una luz o la energía del sol) e imaginamos como su luz penetra en nuestro corazón. Iremos inspirando y exhalando -con la exhalación imaginamos como dejamos todo lo que nos pesa y nuestras resistencias- e imaginamos como esa luz que se abre en nuestro corazón cada vez es más grande y se torna Verde Esmeralda. Esta vibración se expande por delante y por detrás del chacra corazón. Imaginaremos un arbol sagrado en la habitación donde estemos haciendo el ejercicio, que su cop conecta con el cielo y las raíces con la Tierra. Conectaremos nuestra luz verde esmeralda con un cordón de luz hacia el tronco del árbol para tomar conciencia que nosotros somos también como un árbol. Luego desde el corazón llevamos esta luz hacia la cabeza i la extraemos por la coronilla hacia el Sol Central de la Galaxia. Desde el Sol bajaremos un rayo dorado de nuevo a nuestra cabeza e iremos inspirando y exhalando mientras llenamos nuestro cuerpo de esa luz dorada que irá mezclándose con la luz esmeralda de nuestro corazón, descendemos la luz dorada por todo nuestro cuerpo  hasta extraer unas raíces doradas debajo de nuestros pies.

Llevamos las raíces hasta el centro de la Tierra donde imaginamos una energía rosada, la energía femenina de la Pacha Mama. La ascendemos, aspirándola por las raíces, y vemos como estas se llenan de ese color rosado o rojizo y la hacemos pasar por todo nuestro cuerpo, todavía activa más el color verde esmeralda del corazón e instaura un cristal allí que funde el verde el dorado y el rosado. Extraemos la luz rosada de la Tierra hasta llevarla desde nuestra coronilla, el 7º chacra hacia el Sol Central y nos quedaremos enclavado@s en este canal de luz para reconectar, alinear y recargar nuestro Ser. Pedimos a los guías, ángeles, arcángeles y seres de luz que nos acompañen  que trabajen la energía que entra por ese chacra procedente de la luz y procedente de la Tierra. Así solicitar que nos regeneren y equilibren todos los chacras y nos den luz y fuerza mientras el haz luminoso circula de arriba abajo ( hasta el centro de la Tierra) y de abajo a arriba. (Si hay dolor especialmente en un punto del cuerpo físico o emocional solicitar que trabajen los cirujanos y médicos del cielo especialmente allí).

El ejercicio basta hacerlo durante 20 minutos al día, pero si notamos la energía muy fuerte puede reducirse a 10 minutos (o si la energía aún la notamos mucho puede separarse -5 minutos en una parte del día, por ejemplo por la mañana y otros 5 minutos por la tarde).

Finalmente cierro dejando el cristal instalado en el pecho verde esmeralda y me desconecto del cordón del árbol (aunque el árbol continuará allá etéricamente) pongo atención en reforzar mi aura todo el día ampliándola con el color dorado como si fuera un huevo, reforzándola con el color azul alrededor de ella y solicito a mi corazón la máxima conexión con mi Ser para proteger y expandir mi energía desde el amor. Puedo pedir el apoyo de mi equipo de luz, guías, ángeles, arcangeles, energía cósmica de altra frecuencia, etc.